domingo, 13 de diciembre de 2015

La Maldad de los ISMOS



La Maldad de los ISMOS.-

Catolicismo, islamismo, fascismo, comunismo, stalinismo, kirnerismo, batllismo...
Despotismos y totalitarismos.
No paramos de calificar; ya en forma grupal o individual.

Detrás de un credo o de un líder.

Este hecho lo damos como pretexto para explicar nuestro progreso o fracaso. A veces simplemente como una bandera para poder existir.
Pretendemos que estas denominaciones nos expliquen los caminos recorridos o por andar en nuestro existir como especie.

Nos complace y nos atrae especialmente tratar de abarcar con ellos, a TODO lo que nos sucede en nuestras vidas.
Eso nos da tranquilidad y la sensación que nuestras dudas están resueltas.

Pero lo que realmente nos sucede con estos ISMOS es que, nos ubican al borde de un abismo:
nos dicen: "tómalos o vamos a la destrucción".

Suelen los ISMOS rodearnos con anuncios catastróficos, donde la culminación de nuestra vida como especie viviente, llega a su fin de una manera u otra.


Culpándonos de nuestro mal uso del planeta; del incumplimiento de códigos éticos y morales; de nuestra ciega visión por fuera de los ISMOS, que nos lleva inexorablemente al fin.


Para ello sirven acontecimientos culmines, como un fin de siglo, una guerra inminente, un holocausto nuclear o la reciente revolución tecnológica, que esta cambiando al planeta.


Solo nos salvaremos abrazando algún ISMO, que no da la posibilidad de redimir nuestros errores.

Apoyados  muchos de ellos, en textos sagrados,en religiones que por su antigüedad, se creen con derecho a ofrecernos la verdad, su verdad y por otra parte, la única verdad.

El mismo proceder toman líderes de sistemas al principios novedosos, pero que en su desarrollo tiene un único fin: mantenerse en el poder y subyugar a sus ciudadanos.

Pero todos los ISMOS que estudiemos, por más decorados que se presenten, no han podido impedir algo fundamental en nuestra especie.


El largo y constante desarrollo que ella ha tenido, sorteando obstáculo tras  obstáculo.


La era de los grandes fríos e inundaciones; hambrunas, subida de los mares; guerras tremendas: dos conflagraciones mundiales y una de ellas con detonaciones nucleares.

Una larga guerra fría entre las dos potencias más grandes que ha  vivido la humanidad.

Y el apocalipsis no aparece.

Es como si se asomara y luego se va!

De unos escasos 200.000 habitantes pasaremos en los próximos años a más de 10.000 millones de personas en nuestro planeta.


Empieza el momento de cuidarnos de otro ISMO.


El optimismo desmesurado.


Ese que nos haga creer que somos una especie indestructible; que subestime nuestra capacidad de sortear obstáculos y que nos lleve al infinito.


A llegar a nuevos planetas y a una vida eterna y sin límites.


Nuestro desarrollo ha ido en forma de una gran espiral, con avances y retrocesos.

Nadie sabe aún como comenzó nuestra vida; y nadie sabe aún como terminará, si es que lo hace.


Para la felicidad de la mayoría de nosotros - de todos es muy difícil- tenemos la capacidad de bucear  en nuestras capacidades y lograr allí una liberación importante: la de Todas Nuestras potencialidades como especie viviente. Especialmente las que aún nos falta desarrollar.


Pero debemos ser cuidadosos y no caer en nuevos ISMOS, especialmente los que prometen explicar la totalidad de nuestra existencia con una sola doctrina.

Son totalitarimos que nos quitan lo esencial en nuestras vidas: la libertad!

Vivir es experimentar, es alegría manifestada en hechos sobresalientes para nuestros semejantes.

Éstos más tarde, llegarán a nuestro propio y misterioso SER.

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