miércoles, 24 de agosto de 2016


Socialismo: La utopía vencida.-

                                                       Primera Parte.-


En el siglo XVI Tomás Moro acuño el término -utopía- que daría título a su obra del mismo nombre.

Imaginó en dicho trabajo una isla desconocida en la que se llevaría a cabo, nada mas y nada menos que La Organización Ideal de la Sociedad!

Sabemos que esta inquietud no era nueva; los griegos con Platón en su obra La República, había intentado teorizar sobre el tema.

Los trabajos continuaron y numerosos filósofos, sociólogos e intelectuales, se pusieron manos a la obra y desde distintos ángulos, intentaron dar forma a la tan mentada Utopía.

Aspiración antigua pues, de crear una sociedad "Ideal".

Principalmente en el continente europeo, cuna de ideas, pensadores ideólogos e intelectuales, que no solo elaboraron teorías, sino que pusieron en práctica, sus utopías.

Sabemos que el socialismo fue una de ellas, también llamada comunismo, aunque sus teóricos, diferencian ambos términos como dos etapas diferentes para llegar al mismo fin:
- Una Sociedad Ideal, sin opresión y plétora de ciudadanos libres,      donde todas sus necesidades estuvieran cubiertas-.

Ya  han transcurrido varios siglos y podemos afirmar en forma categórica que, la utopía llamada socialismo, camino hacia el comunismo, según sus creadores, FRACASÓ!

Es irreversible su ingreso al libro de ensayos y errores, que nadie escribió, pero que la ciencia emplea mucho en sus métodos de trabajo.

Pero este fracaso no fue gratis! Costó millones de vida ( sólo en la URSS se habla de 70 millones de muertos) dejemos a China, Cuba y otros países para conocer las cifras más adelante.

Pero es seguro que juntas sobrepasan las de la URSS.

Ninguna guerra como se pensaba y alentaba desde adentro de este experimento, el socialista, los derrotó!

La tan publicitada guerra nuclear fue solo una posibilidad, real.
Pero no paso de eso, para bien de toda la humanidad!

El experimento socialista implosionó por si solo, por su esencia dictatorial, su falta de libertad, la forma en que se aplicó:- a la fuerza y desde el Estado- amo y gendarme de la vida de todos los ciudadanos implicados.

Estuvieran de acuerdo o no con la puesta en práctica de la 
"Sociedad Ideal", todos y cada uno de los habitantes de esa enorme cantidad de países denominados "bloque socialistas", se vino abajo solo.

Podrán mañana los historiadores elegir la fecha, el país o el momento. Las reformas de Gorbachov, el triunfo de Lech Walesa en Polonia.
Aunque estoy seguro que el símbolo más emblemático, de ésta derrota, será sin lugar a dudas, la caída del  Muro de Berlín.

Derribado a manos, sin tiros ni misiles; simplemente por ciudadanos cansados de tanta miseria y tiranía.

Pero detengámonos un momento para saber de donde surgió, este compacto teórico-práctico llamado socialismo, comunismo.

Compacto que fundamentalmente en la generación de los años 60, se conoció como marxismo-leninismo.

Nombre éste último que marca  la impronta de Marx, creador junto con Engels y otros intelectuales del siglo XIX .
Vendrá la presencia de Lenin, quién junto a Stalin aplicarán, desde la revolución rusa de 1917, el ensayo más grande que la Historia conoce de esta Utopía.

Cuando se es joven y se corre detrás de - ideales - nos ponemos ciegos al pasado. Todo empieza con nosotros, los de entonces, que a los 18, 20 o 30 años, soñábamos con una de las mayores utopías contemporáneas: un mundo sin ricos, sin "burgueses",  sin explotadores, sin imperialismos.

Un mundo que nada tenía que ver con el que nuestros padres nos estaban dejando!

De amor libre, de hippis que en 1960 protagonizaron la mayor concentración humana y pacífica de todos los tiempos: el Festival Woodstock de música beat, que duró varios días.

Las bases de la nueva Utopía, no surgieron en Europa, ni en ningún país del siglo XVIII o XIX llamado -civilizado- ; no, fue en nuestro continente.

Si en nuestra América, llamada así no por Américo Vespucio, sino porque en nuestro Continente ya había un lugar llamado 
" Amerrique", por las naciones que la poblaban, según una investigación del geógrafo uruguayo Danilo Antón, de quién tomaremos datos muy importantes, para este artículo.

Y aunque parezca irreal, Marx toma y copia en sus teorías, las experiencias comunitarias que las naciones ( mal llamadas tribus), habitaban especialmente en la América del Norte.
Dichas comunidades ya  habían sido estudiadas por el antropólogo Lewis Henry Morgan, en el mismo lugar donde vivían.

América del Norte, en una zona más amplia de la que hoy ocupa New York.

Pues Marx que vivió un año en Brooklyn, leyó en una biblioteca del lugar el trabajo de Morgan.

Trató enseguida de conocerlo disecarlo al máximo para elaborar por fin una forma de combatir al capitalismo.

Cuando regresó a su "civilizada" Europa, escribió eufórico, el famoso Manifiesto Comunista,

La fuente por excelencia, la "biblia" de todos los partidos comunistas del mundo, que respaldará la puesta en práctica, de la utopía socialista en todo el planeta.

Digamos también que dichas naciones americanas pobladoras del norte y el sur en nuestro continente, convivían aplicando un sistema confederado, democrático, que también fue copiado más tarde.
Mal copiado diríamos, por muchos países que nacieron a la vida independiente, en el siglo XIX.

El federalismo que tanto impulsara nuestro José Artigas para la unión de las provincias en el Río de la Plata.
Queda hoy muy poco de él, lamentablemente, el centralismo manda en nuestra región sureña.

Marx y los ideólogos europeos, ansiosos por encontrar una teoría que combatiera al capitalismo de su época, salvaje y desgarrador en muchos países, buscaron y encontraron en América, la solución!

Pero lamentablemente tomaron la experiencia y se fueron corriendo a aplicarla en su continente, Europa, olvidando la parte espiritual de las vivencias de las comunidades nativas, americanas.

El espíritu íntimo de respeto y tolerancia con el que se aplicaba, aquí en América.

Sólo fue una traslación -mecánica- de lo que en realidad era una experiencia espiritual mucho más rica desde lo humano.

No una mera forma organizativa de la sociedad.

Fue el comienzo del fracaso, del famoso Manifiesto Comunista, la utopía moderna del cambio, de liberación que, finalizó en la derrota más grande en tiempos modernos, de un intento, necesario y vital, por buscar un mundo mejor.

En el siglo XXI ya nadie asocia socialismo a defensa de los pobres, al contrario, lo asociamos a -burocracia ineficiente-. 
Nadie puede asociar la utopía socialista a libertad, sino a dictadura, a ausencia de libertad, a gobernantes que se "eternizan" en el poder. 

Cuando cae el legendario muro de Berlín lo que se vio en la Alemania Oriental, no era digno de imitar en ningún lugar del mundo.

Cuando se destroza la URSS, unión forzada de naciones diferentes, nos horrorizamos del deterioro humano y material en que se encuentran las naciones que la integraban.

Cuando Cuba muestra sus logros, que son bien pobres, sus ciudades deterioradas, se parecen a lugares destruidas por bombardeos, en el Medio Oriente. Sus ciudadanos escapan por millones, hacia los países llenos del "maldito" capitalismo del que hablaba Marx.

Y para cerrar esta primera parte, la experiencia del llamado socialismo siglo XXI, está resultando aún peor.

Corrupción, mafias, narcos en sus gobiernos, hambre, ausencia del libre pensamiento y otra vez; miles de sus ciudadanos huyendo a los países donde el capitalismo aggiornado, va logrando un buen pasar para sus habitantes.

La utopía para destronar al capitalismo, sigue esperando su nacimiento.

La socialista ya tiene fecha de vencimiento.

Ha caducado.-